Tres veranos sin Mundial: Italia siente que se extingue como la foca monje
Italia sufre tras tres veranos sin Mundial
Para los italianos, no participar en el Mundial es una gran pérdida de identidad. Un verano sin Mundial se siente como quedarse en casa mientras los amigos juegan al fútbol. Dos veranos sin Mundial hacen que uno se cuestione mucho la situación. Pero tres veranos sin Mundial es algo nunca antes vivido y muy doloroso para Italia.
Este sentimiento va acompañado de culpa, como si los italianos pensaran que se lo merecen. Ven esta ausencia como una señal clara de decadencia en el país, algo que aceptan con tristeza y fatalismo. La situación es tan grave que duele más que otros problemas nacionales, como la deuda pública.
Un periodista de La Repubblica, Maurizio Crosetti, dice que los italianos se han acostumbrado a la mediocridad y compara la situación con la extinción de la foca monje, una especie en peligro. Esta imagen refleja la sensación de que Italia está perdiendo su brillo y fuerza en el fútbol mundial.