El dilema de Tomas Petrecek: ¿Cuánto merece la pena arriesgar por escalar una montaña?
El alpinismo de élite se enfrenta a la misma pregunta desde que escalar montañas se convirtió en un juego: ¿merece la pena arriesgar la vida tratando de alcanzar una cima? La actitud de los actores frente a esta cuestión sigue conectando a los pioneros con los referentes del presente, enfrentando a todos, a través del paso del tiempo, a los mismos aciertos y errores, a la dicha y al drama. Solo el escenario principal, las montañas, parecía inmutable. Pero el cambio climático ha llegado, también, para alterar las variables del juego. Y el Nanga Parbat, uno de los 14 ochomiles del planeta (8.125 metros) conecta al británico Alfred Mummery con el checo Tomas Petrecek, separados en el tiempo por 131 años. Solo que el mes de agosto de 1895 nada tiene que ver con el que vivimos ahora mismo: las grandes montañas del Himalaya, como las de los Alpes, se derriten, desaparece el hielo que todo lo cohesiona y su estructura de roca se derrumba creando un escenario de guerra.
