octubre 4, 2026

Brasil celebra elecciones presidenciales de Brasil

 Brasil celebra elecciones presidenciales de Brasil

Más de 158 millones de brasileños están convocados este domingo, 4 de octubre de 2026, a las urnas en unas elecciones presidenciales marcadas por una cerrada disputa entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, principales representantes de la izquierda y la derecha en la contienda.

Las encuestas divulgadas en la víspera muestran una competencia estrecha y apuntan a la posibilidad de que ninguno alcance más del 50 % de los votos válidos necesarios para imponerse en primera vuelta. De confirmarse ese escenario, los dos candidatos con mayor respaldo volverán a enfrentarse el 25 de octubre de 2026.

Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato no consecutivo, mientras Bolsonaro, de 45, intenta llevar nuevamente a su sector político a la Presidencia después del Gobierno de su padre, Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022.

Solo ayer, el  el Instituto Datafolha presentó una encuesta en la Bolsonaro volvía a acortar distancia frente al presidente Lula. El escenario planteado en esta medición es que el líder progresista obtenga un 45 % de los votos válidos, mientras que el senador ultraderechista consigue el 42 %, lo que constituye un empate técnico.

Dimensión regional de las elecciones

La elección también tiene una dimensión regional. Brasil, la mayor economía de América Latina, ha mantenido durante los últimos cuatro años un Gobierno de izquierda en momentos en que fuerzas conservadoras han avanzado electoralmente en varios países latinoamericanos.

A esa diferencia ideológica se suma la relación con Estados Unidos. Lula ha colocado la defensa de la soberanía brasileña entre los ejes de su discurso, mientras Bolsonaro ha planteado un mayor acercamiento al Gobierno de Donald Trump en materia de seguridad.

"Brasil no cabe en el patio trasero de nadie", dijo Lula el 22 de septiembre de 2026 durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, al rechazar presiones externas sobre los países latinoamericanos.

Dos días después, Bolsonaro prometió que, si llega a la Presidencia, Brasil se integrará al Escudo de las Américas, una iniciativa de seguridad promovida por Estados Unidos y respaldada por gobiernos de la región.

Campaña marcada por escándalos

La recta final de la campaña estuvo condicionada por acusaciones cruzadas, investigaciones y el caso del Banco Master, cuyo antiguo propietario, Daniel Vorcaro, quedó en el centro de un escándalo financiero con conexiones políticas.

Bolsonaro reconoció haber buscado financiamiento de Vorcaro para una película biográfica sobre su padre. El senador ha sostenido que las conversaciones estuvieron relacionadas exclusivamente con el proyecto cinematográfico.

El caso también ha generado cuestionamientos sobre relaciones de Vorcaro con figuras vinculadas a distintos sectores políticos y judiciales, lo que mantuvo el tema entre los principales asuntos de la campaña.

Lula y Bolsonaro llegaron a la jornada electoral con altos niveles de rechazo. Una encuesta de Datafolha publicada en septiembre situó a ambos con un 46 % de rechazo, un factor que incrementó la disputa por los electores que no se identifican directamente con ninguno de los dos.

Estrategias de campaña

En los últimos días, Bolsonaro concentró parte de su estrategia en atraer a los electores de otras candidaturas y promovió lo que calificó como un voto "inteligente", bajo el argumento de que puede enfrentar a Lula en una eventual segunda vuelta.

La campaña del mandatario, en cambio, puso atención en reducir la abstención. En la primera vuelta de las elecciones de 2022, alrededor del 21 % de los electores habilitados no acudió a votar.

Ese factor adquiere relevancia entre los adultos mayores. En Brasil, el voto es facultativo para las personas mayores de 70 años, un segmento en el que sondeos recientes han mostrado una ventaja de Lula.

Aunque otros candidatos figuran en la papeleta presidencial, la polarización entre Lula y Bolsonaro ha dominado la etapa final de la campaña. Una encuesta Datafolha divulgada en la víspera situó al mandatario con 45 % de los votos válidos y a Bolsonaro con 42 %, dentro del margen de error del estudio.

Cierre de campaña en São Paulo

Lula y Bolsonaro cerraron el sábado sus campañas con movilizaciones en el estado de São Paulo, el mayor colegio electoral de Brasil, y llamados a sus seguidores para intentar definir los comicios en primera vuelta.

Lula encabezó una movilización en la región de la Avenida Paulista junto a dirigentes y candidatos aliados. El mandatario recorrió parte de la zona rodeado de simpatizantes identificados con el rojo del Partido de los Trabajadores y ondeó una bandera de Brasil desde un vehículo.

Bolsonaro, por su parte, recorrió localidades del interior de São Paulo en una caravana de motocicletas acompañado de dirigentes conservadores, entre ellos el gobernador paulista, Tarcísio de Freitas.

Los centros de votación estarán abiertos este domingo desde las 8:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde, hora de Brasilia. Además de presidente y vicepresidente, los brasileños escogerán gobernadores, senadores y diputados federales y estatales o distritales.