De Machado a Wells, la diáspora presente en el Clásico
Diáspora y orgullo: atletas que eligen sus raíces para competir
Luca Zidane, hijo del famoso Zinedine Zidane, decidió a los 27 años jugar para Argelia, el país de sus abuelos, porque no tenía oportunidades en la selección de Francia. Este invierno participará en la Copa Africana y en verano irá al Mundial.
Achraf Hakimi, estrella del PSG, nació en España pero siempre quiso jugar para Marruecos, la tierra de sus padres. Su esfuerzo llevó a Marruecos a un histórico cuarto lugar en el Mundial de Qatar 2022.
Austin Wells y Manny Machado también eligieron representar a la República Dominicana, aunque nacieron y crecieron en Estados Unidos. Machado ya era una estrella en las Grandes Ligas cuando decidió jugar por Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol en 2017. Wells, receptor titular de los Yankees, seguirá sus pasos en el torneo de 2026.
Estos deportistas muestran el amor por sus raíces gracias a la influencia de sus familias. Wells, por ejemplo, nació y estudió en Arizona, lejos de las grandes comunidades dominicanas, pero mantiene el vínculo con su país de origen. Su participación en el Clásico Mundial fue posible tras un trámite legal para certificar la nacionalidad de su madre.
El gerente Nelson Cruz contactó a Wells en la Serie Mundial 2024, y a pesar de la reciente llegada de su hija, Wells confirmó su disposición para jugar. Estos casos reflejan cómo los atletas honran sus orígenes y la importancia de la diáspora en el deporte internacional.