La tormenta perfecta: bolsillos flacos y petróleo caro
Petróleo caro y bolsillos vacíos golpean a América Latina
Sergio, un transportista argentino, enfrenta un gran problema: la gasolina para su camioneta subió mucho de precio. Antes del 28 de febrero, un litro costaba 1,609 pesos argentinos (1,16 dólares). Ahora, tras un mes de la guerra en Medio Oriente, cuesta 1,966 pesos (1,42 dólares). Como carga 90 litros, gasta casi 130 dólares más para llenar el tanque y no sabe cómo recuperar ese dinero.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado un aumento del 40 % en el precio del petróleo Brent. Esto afecta a muchos países de América Latina, especialmente a los importadores de energía como Chile, Uruguay y Bolivia. En Chile, el gobierno eliminó los subsidios a los combustibles, lo que causó un aumento del 50 % en la gasolina y protestas en las calles.
Los gobiernos tienen un dilema: subsidiar los combustibles y que el Estado pague el costo, como en Brasil y Honduras, o dejar que los consumidores paguen los aumentos, como en Chile, Argentina y Colombia. Estos incrementos impactan la inflación y los costos de transporte, afectando a todos, desde los consumidores hasta los agricultores que usan fertilizantes derivados del petróleo.
La guerra también ha bloqueado el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo, lo que genera una gran amenaza para la seguridad energética global. Expertos advierten que si el conflicto se prolonga, los precios seguirán subiendo y la economía mundial podría entrar en recesión. Mientras tanto, algunos países exportadores como Brasil, Colombia y Guyana ganan más dinero, pero los importadores sufren con la inflación y la tensión social.
Aunque la crisis actual recuerda a la crisis petrolera de los años setenta, hay diferencias: hoy el mundo depende menos del petróleo y hay más productores fuera de Oriente Medio. Para Sergio y muchos en Argentina, las subidas de precios y las crisis económicas son parte de su vida diaria, y esta nueva alza en la gasolina solo suma un problema más en su camino.