Diputados británicos rechazan legalizar la muerte asistida
Los diputados británicos rechazaron el viernes, tras cuatro horas de debates cargados de emoción, un proyecto de ley destinado a legalizar la muerte asistida en Inglaterra y Gales.
Un total de 286 diputados votaron en contra del texto y 270 a favor.
El proyecto preveía permitir el acceso a la ayuda médica para morir a determinados enfermos con una esperanza de vida inferior a seis meses.
La solicitud de un paciente habría tenido que ser validada por dos médicos y un comité de expertos, y la persona concernida habría tenido que ser capaz de administrarse por sí misma la sustancia letal.
Con este rechazo, Reino Unido se desmarca de países como Bélgica, Canadá, Suiza y Uruguay, que han aprobado el derecho a la ayuda médica para morir.
El primer ministro, Andy Burnham, que llegó a Downing Street en julio, había indicado que no participaría en la votación para no "influir en el debate".
En junio de 2025 la propuesta, que había suscitado intensos debates en el país y en el Parlamento, fue aprobada por los diputados en una votación reñida.
El bloqueo de los Lores
Pero tuvo que ser abandonada en abril tras un largo bloqueo en la Cámara de los Lores, la cámara alta no electa del Parlamento.
- El texto fue presentado de nuevo a mediados de junio por una diputada laborista.
- Para sus partidarios, la legalización de la ayuda médica para morir permite a los adultos en fase terminal poner fin a su vida con dignidad, mientras que sus detractores consideran que podría ejercer presión sobre las personas con discapacidad y las personas mayores.
Durante el debate del viernes, la diputada laborista Janet Daby explicó que había cambiado de opinión tras las votaciones anteriores. Dijo haber tenido "pesadillas sobre la muerte y el hecho de morir" después de votar a favor del proyecto de ley.
Lauren Edwards, diputada laborista impulsora del proyecto de ley, reprochó al Parlamento haber "dejado pasar su oportunidad" y afirmó que la legislación actual era "simplemente demasiado cruel e injusta para mantenerla como está".
Según una encuesta de YouGov del 7 de septiembre, el 41% de los británicos está a favor de legalizarla, frente al 28% que se opone.