La solidaridad que conmovió a Colombia tras el terremoto: “Nos quedó agradecimiento con la vida”
Colombia regresó esta semana al dicho que dice que en los momentos difíciles cada persona descubre realmente con quién cuenta. Hace solo dos meses, los colombianos estaban en medio de una polarizante campaña política por la presidencia, y pensaron que estaban más divididos que nunca. Las familias pelearon a la hora de la comida, los amigos dejaron de hablar por WhatsApp. Pero llegó una crisis lo suficientemente fuerte para cambiar las emociones con el vecino: un terremoto de magnitud 7,4 que removió al occidente del país, destruyó cientos de miles de casas, y dejó a casi 300 personas muertas. En medio del dolor y el miedo, los colombianos descubrieron que aún se tienen a sí mismos. Los miles de rescatistas en Pereira, por ejemplo, la ciudad con más personas fallecidas, aprendieron el valor del silencio: solo así es posible escuchar a quien está vivo y necesita ayuda entre los escombros. “Yo no voy a dejar solo a mi país”, dice conmovido a los medios un adolescente pereirano que se sumó a remover los restos que dejó la tragedia.


