Orbán califica Hungría de “régimen autoritario” tras la incautación de servidores con datos de su partido
El ultraconservador Viktor Orbán, el líder cuyo sistema de gobierno corrupto alarmó a la UE por su deriva antidemocrática, ha afirmado este miércoles que Hungría se ha convertido en “un régimen autoritario”. El martes, la Fiscalía registró la sede donde su partido, Fidesz, alojaba sus centros de datos, y se incautó de los servidores y hoy ha presentado su dimisión el fiscal general del Estado, Gábor Bálint Nagy, nombrado por el ultranacionalista. El nuevo primer ministro, Péter Magyar, que se encuentra inmerso en un proceso de transición democrática exprés para enterrar la era anterior, ha celebrado la marcha de “otro títere de Orbán que obstaculizaba el cambio de régimen”. “Señoras y señores, ¿quién será el próximo?“, ha dicho en redes sociales en su habitual tono desafiante.