Por qué los cazas de Rumania no derribaron un dron ruso pese al riesgo para la población
A la 1.52 de este viernes, cuando la madrugada aún transcurría por sus primeras horas y la ciudad rumana de Galati dormía, un dron de ataque de origen ruso cruzó la frontera desde el flanco este. Llegaba desde territorio de la vecina Ucrania, y entró en el espacio aéreo de Rumania y, por tanto, de la Unión Europea y la Alianza Atlántica. Desde la linde ucrania hasta el municipio distan en torno a 10 kilómetros. El riesgo para la población de Galati era inminente. Dos aviones de combate F-16 y un helicóptero (IAR 330) de la Fuerza Aérea rumana salieron a la caza del vehículo aéreo, pero no lo derribaron.